viernes, 28 de mayo de 2010

Reír.


Y después, ¿qué importa después?
Tantas veces quedaste durmiendo esas inocencias al lado del camino.
Hoy tus ojos caen por sostener la tierra húmeda que queda por venir,
y abrís tu alma, pero no basta. Todo huye, de acá, de vos, de mi, hacia quién sabe donde.
Y la risa demencial espanta a los cuervos,
y a la muerte,
y al amor
y al viento...
el viento,
el viento...

Siempre volar, volar, y reír,
miedo de tu risa, miedo a la risa.
Miedo a la demencia.
Con todos estos miedos se hace difícil volar.
Con tanto viento no se puede escuchar
Pero gritar,
y reír,
reír,
al viento
al amor,
y a la risa.. hay, la risa..!

Suspirar, mirar, meditar, reír, no dejar
de reír.

Ratos libres que marean,
Disfrute
mareo
carcajadas que ahogan
y matan, por qué no.

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