jueves, 24 de junio de 2010

Del invierno

Eras azul, eras tan azul... Me gustaba tanto, tanto que dolía.
Me hacías tan bien, que me llene de miedo.
Eso no era asunto del tiempo, así que el tiempo pasó, pasó el otoño, y la brisa helada entró en mí como si fuese la pieza de muerte que me hacía falta para embestirme y derribarme.
Entonces era invierno, y fuiste hacia lo verde.
El cielo me hacía muecas, ellos lo vieron, y el miedo me dejó, junto con el calor de mi cuerpo y las cicatrices del aquel mar... aquel mar... tan frío y tan distinto.


viernes, 28 de mayo de 2010

Reír.


Y después, ¿qué importa después?
Tantas veces quedaste durmiendo esas inocencias al lado del camino.
Hoy tus ojos caen por sostener la tierra húmeda que queda por venir,
y abrís tu alma, pero no basta. Todo huye, de acá, de vos, de mi, hacia quién sabe donde.
Y la risa demencial espanta a los cuervos,
y a la muerte,
y al amor
y al viento...
el viento,
el viento...

Siempre volar, volar, y reír,
miedo de tu risa, miedo a la risa.
Miedo a la demencia.
Con todos estos miedos se hace difícil volar.
Con tanto viento no se puede escuchar
Pero gritar,
y reír,
reír,
al viento
al amor,
y a la risa.. hay, la risa..!

Suspirar, mirar, meditar, reír, no dejar
de reír.

Ratos libres que marean,
Disfrute
mareo
carcajadas que ahogan
y matan, por qué no.

jueves, 27 de mayo de 2010

Recuerdos Congelados

   Fragmentos de la conciencia, desbaratados por el paso del tiempo. Vida de cielo gris, lloviendo recuerdos como gotas, que chocan sobre quien debajo se detenga. Gotas destinadas a desintegrarse, a perder su identidad y poco a poco desvanecerse en el suelo del olvido. Gotas que chocan sobre mi mano, hoy decido formar una vivencia y plasmar ese impacto acuoso en mi mente, por siempre, hasta que en el olvido las desvanezca.
   Llueve sobre mi, no puedo sentir más dicha. Un regalo trae memorias, trae imágenes, trae sonidos. Cesa la lluvia. Y queda en la memoria, solo recuerdos de un recuerdo. Sensaciones de algún pasado, plasmado en lo olvidado. Solo recuerdos congelados